La caída de Cyberalexis

Extraído de El Comercio








Por Alberto Villar Campos / Luis García Panta (El Comercio)

De cara a la realidad. Supo que era cierto y, sobre todo, que se había terminado, cuando sus captores estuvieron lo suficientemente cerca como para rodearlo. El pequeño dispositivo USB que cargaba en el bolsillo sellaba como ningún otro la singular historia que había tardado diez largos meses en resolverse. Él lo sabía, y entonces no le quedó más remedio que rendirse.

El mediodía caía sobre el kilómetro 19 de la avenida Túpac Amaru, en Carabayllo, y los policías podían, al fin, ver el rostro de un joven a quien --ironías aparte-- conocían solamente por sus tenaces y, no cabe duda, sorprendentes fechorías.

Al interior del minúsculo aparato había programas informáticos tan complejos y extraños que solo él y sus captores podían entenderlos, software de lenguajes incomprensiblemente dañinos con los que el célebre 'cracker' había burlado los sistemas electrónicos de bancos en todo el país, sustrayendo la asombrosa cantidad de un millón de soles en apenas algo más de un año.

Horas después, en las oficinas de la División de Investigación de Delitos de Alta Tecnología (Divindat) de la PNP, el detenido daría fe de lo investigado. Se trataba, en efecto, de César Alexis Atoche Paredes (23), limeño que dos años antes había desatado una histórica batalla virtual entre cibernautas chilenos y peruanos al llenar de mensajes nacionalistas el portal web de la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior de Chile (Onemi). Una hazaña que lo llevó a convertirse en héroe en cuestión de segundos...

De cara a la criminalidad. Como ocurre en la vida de todo ciberpirata, la curiosidad de Atoche por las computadoras despertó en los cálidos albores de su juventud. Tenía apenas 16 años cuando se inscribió en cursos de informática y ensamblaje de computadoras en la Universidad Nacional de Ingeniería. "Trabajaba ocasionalmente y de forma independiente como programador de sistemas, diseñador de páginas web y en márketing por e-mail (envío de correos electrónicos masivos para publicitar un producto o servicio)", contó a la policía.

El comandante PNP Andrés Astete, responsable de la investigación que llevó a su captura, refiere que, al igual que muchos otros jóvenes por aquellas épocas, Atoche se ganaba la vida realizando esporádicos trabajos en diversas galerías del centro de la capital. En la oscuridad de pequeños comercios como los que hoy abundan en Wilson, 'Cyberalexis' gozaría de las bondades de ser un especialista en resolver los problemas del resto. Sin embargo, no sería sino hasta diciembre del 2005 en que el mundo sabría de su existencia.

Junto a la imagen de dos hombres desnudos, el portal de la Onemi exhibió el 8 de diciembre de ese año el siguiente texto: "El cebiche y el pisco nadie podrá comparar ni igualar su calidad". Lo firmaba 'Cyberalexis' y la acción, conocida como 'defacing' --una modificación con fines maliciosos de una página web sin autorización del administrador de la misma--, sirvió para demostrarle al planeta cuán lejos podían llegar él y sus audacias. "Es la primera vez que somos objeto de un 'hackeo'. Casi nos sentíamos invulnerables, pero con esto nos dimos cuenta de que no lo somos", afirmó, días después del hecho, la entonces jefa técnica de la entidad chilena, Carmen Fernández.

La respuesta para tamaña burla no se haría esperar. 'NeTToxic', el líder de la tercera banda más peligrosa de 'hackers' del mundo, ingresó al portal del Poder Judicial peruano dejando un mensaje altamente corrosivo: "El mar y el pisco son chilenos". Tras un año de intensa artillería virtual entre ambos bandos, la guerra acabaría con la súbita captura del ciberdelincuente mapocho y tres de sus compinches.

Los acusaban de vulnerar más de ocho mil páginas web en el planeta, incluida la de la NASA.

De espaldas a la ley. El fin de la guerra de hackers marcó también el inicio de 'Cyberalexis' en el mundo de los robos por Internet. Astete explica que el aumento en el número denuncias por sustracciones de cuentas bancarias en su entidad fue el punto de partida para la búsqueda de un joven que viajó por todo el país --sobre todo a Trujillo, Chiclayo y Piura-- cometiendo sus fechorías por medio del 'pharming' (ver infografía), una modalidad relativamente nueva que consiste en la sustracción de información de la víctima a través del envío de correos electrónicos que informan, por ejemplo, de la aparición de un potente virus informático o de una promoción de aumento gratuito en la velocidad de conexión a Internet.

Pero 'Cyberalexis' no trabajaría solo. Junto a él, otra persona vaciaría las cuentas, cuya información este había conseguido previamente. A él lo acompañaría, a su vez, una persona, conocida como 'dropper', encargada de reclutar a los 'drops', extraños que por una ínfima suma de dinero prestan su identidad para abrir cuentas bancarias y recibir el botín. Aunque aseguró no conocer personalmente a las personas con quienes cometió los robos, se presume que 'Cyberalexis' estaría íntimamente ligado al menos a los dos primeros escalones de su peligrosa red.

Con un millón de soles desperdigados quién sabe dónde, una familia consternada que dice no saber nada de sus fechorías, una posible condena de más de ocho años por delitos de hurto agravado y asociación ilícita para delinquir (que podría agravarse al ser él el cabecilla de la banda de delincuentes) y un grupo de cibernautas que, al día siguiente de su captura, pidió su liberación 'hackeando' portales web de cuatro diarios locales ("Ustedes protejan las calles, déjenos la red a nosotros", podía leerse), el otrora héroe, el más peligroso 'hacker' que haya tenido alguna vez la red virtual peruana, cayó, aunque tal vez no para siempre, el penúltimo día del 2007. Un año había pasado y 'Cyberalexis' estaba, al fin, tras las rejas.

4 comentarios:

ne7crosis dijo...

Este tipo de noticias ni siquiera deberian mencionarlas, por que de manera inconciente se alentan otros jovenes a mal usar la tecnologia y estigmatizan a la gente que trabaja con los tarros.

Pero igual lei toda la noticia xD

Los hackers chilenos Ahora tienen unos buenos trabajos.

Ishua Runa dijo...

Hacker? - Por favor, será cracker, lammer o cualquier otra cosa. Ojalá dentro de su cáscara de nuez recapacite, porque siempre se deja huellas por donde se husmea.. siempre. Saludos

Dr Esmos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Dr Esmos dijo...

la definicion de hacker esta mala, bueno con windows hay millones de formas como joderse a las personas, bueno asi es la vida.
apollo a los hackers ke hacen ke el sotfware sea cada dia mejor pero no a los crakers ke andan por ahi robando y destruyendo todo a su paso.
saludos todos

adios